Los medios masivos de comunicación fueron los causantes del salto que dio la música y los intérpretes en los años ochentas, volviéndolos ídolos de las masas que, si bien ya existían en las décadas anteriores, se trataba de fenómenos aislados. En esta década muchos artistas llegaron a la fama, con lo que la fama se vulgarizó de cierta forma, y los requerimientos para alcanzarla se establecieron en sus niveles más bajos. A diferencia de las décadas anteriores en las que la música era sólo parte de los programas de los diversos canales, en los ochentas fueron apareciendo diferentes canales especializados en música. Estos canales de televisión apoyaban a los artistas que contaban con un video clip, producto que servía para catapultar la carrera de los mismos.

El canal precursor de esta labor de difusión fue MTV, y con el tiempo aparecieron otros como VH1, Banda Max, y Telehit. A nivel nacional, los artistas se presentaban en programas televisivos como Domingo Espectacular que más tarde se llamaría Siempre en Domingo, Mala Noche No, La Movida, Ibero América mía, y Mi Barrio, el Festival OTI, y Valores Bacardí.
Quisá los años ochentas fue la época en la que más artisas fueron lanzados al medio a nivel mundial y, por supuesto, a nivel nacional. Algunos de los artistas que fueron lanzados con este modelo fueron Emmanuel, Napoleón, Jose Luis Perales, Felipe Gil, Camilo Sesto, Estela Nuñez, Jose Jose, y Juan Gabriel, que en su mayoría eran grandes cantantes.
La música dirigida a los jóvenes invadió los medios ya que ellos eran una parte importante de la audiencia. Un nuevo estilo de agrupaciones españolas y latinoamericanas como Mecano, Los Hombres G, Los Enanitos Verdes, Soda Stereo, Radio Futura, y Los Héroes del Silencio lograron alcanzar el auge sus carreras en esta década. Al mismo tiempo agrupaciones como Los Caifanes, La Maldita Vecindad y Los hijos del Quinto patio, y La Lupita, crearon el sonido del rock mexicano y llegaron a ser muy populares entre los jóvenes. Los conciertos ocurrían en lugares como Rockotitlán (antes la Terraza), El Lucc , el Tutti frutti, el Rock Stock, y el café Caribe entre otros. Estos lugares tenían calendarios llenos que en ocasiones iban de miércoles a domingo y presentaban hasta tres o cuatro bandas en una misma noche. Jóvenes de todas las edades y clases sociales integraban las audiencias de estos conciertos. En esta década el Tianguis del Chopo comienza a ser un lugar de reunión para la cultura subterranea en el que se intercambiaban y vendían cintas, colguijos, tatuajes y vestimentas propias de los géneros emergentes como el Heavy Metal, el ya disminuido movimiento Punk, y el rock industrial. A fines de los 80´s el centro de Coyoacán en la ciudad de México extendió esta labor. Otros lugares de concierto se abrieron a los jóvenes artistas y sus audiencias como el Teatro abierto Angela Peralta, El Teatro Ferrocarrilero, la explanada del Tianguis del Chopo (antiguamente la estación de Ferrocarriles), Loreto y Peña Pobre, y la explanada del Tianguis de Villa Coapa, entre otros. En otras partes del país como Guadalajara también surgían lugares de concierto y agrupaciones importantes como Sombrero Verde, después conocido como Maná.
Algunos de los grupos más sonados de la época en estas corrientes son: Café Tacvba, Trolebús, Atoxico, La Banda Bostik, Raxas, Dashboard, Santa Sabina, La Maldita Vecindad y los hijos del 5to Patio, Botellita de jerez, Coda, Máquina, La Barranca, Real de Catorce, Maná, Consumatum Est, Fobia, Los Amantes de Lola, El Haragán y Cia por citar algunos…
Además de estas bandas es importante recordar a los músicos y poetas locos que impulsaron esta corriente del rock urbano nacional como Rockdrigo Gonzáles, Paco Barrios “El Mastuerzo”, Javier Batiz, y Alex Lora